Tipos de relaciones sexoafectivas

Cuando se trata de orientación sexual, parece que tenemos las cosas más claras. Pero ¿qué pasa con los tipos de relaciones sexo-afectivas? Nos da la impresión de que no es tan evidente que el tipo de relación que tenemos y la orientación sexual, no son lo mismo.

Estamos aquí para enseñarte (si podemos). El saber no ocupa lugar pero sí abre muchas puertas y nos ayuda a ser más tolerantes.

Así que aquí te traemos un resumen de los tipos de relaciones sexo-afectivas que podrías tener.

 

Diferencia entre Orientación Sexual y Orientación Relacional.

La orientación sexual es hacia quién nos sentimos atraídos romántica y sexualmente. Es decir, si nos atraen las personas del sexo opuesto, las del mismo, todos los géneros o ninguno.

La orientación relacional es el tipo de relación sexo-afectiva que prefieres tener con esas personas que te atraen.

Tipos de relaciones sexo-afectivas.

En primer lugar, queremos aclarar que esta clasificación es un resumen con el objetivo de exponer una variedad de opciones y promover la tolerancia hacia las opciones más invisibilizadas.

La verdad es que cada persona es un mundo diferente y el tipo de relación que quieres tener con otras personas solo puedes definirlo tú (y las demás personas involucradas).

Relaciones de monogamia.

Una relación monógama es la que estamos más acostumbrados a ver. Es una relación exclusiva entre dos personas. Se las considera relaciones cerradas pero también tienen matices.

Monogamia tradicional:

Es el tipo de relación que nos han intentado vender durante demasiado tiempo. Una relación en la que los sentimientos y la atracción sexual existen exclusivamente hacia la pareja que hemos elegido. Es la idea de que “solo tengo ojos para ti y tú solo para mi”. ¿Puede pasar? Por supuesto. Pero es poco (por no decir nada) realista, pensar que con los millones de personas que existen en el mundo, nunca jamás te volverás a sentir atraída por otra persona que no sea tu pareja.

Monogamia realista:

Esta es una clase de relación cerrada en la que ambas personas reconocen que sienten atracción por otras fuera de la pareja e incluso pueden comentarlo abiertamente sin despertar celos. Sin embargo, toman la decisión consciente de no actuar sobre esa atracción y estar sólo con una persona.

Monogamia en serie:

Las personas que eligen este tipo de relación tienen varias parejas exclusivas que enlazan una detrás de otra a lo largo de su vida. La duración de estas parejas es variable pero mientras se está con una persona, sólo se está con esa.

Monogamia infiel:

En este tipo de relación, al menos una de las partes de la pareja siente atracción, deseo o amor por una tercera persona y acaba actuando sobre estos sentimientos. Pero lo hace a espaldas de su pareja y sin finalizar la relación. Es decir, por lo menos una de las partes sufre un engaño.

Relaciones abiertas o polígamas.

Se trata de relaciones que no son exclusivas. O bien incluyen a más de dos personas o permiten las relaciones sexuales fuera de la pareja principal.

Relación abierta:

En esta relación la libertad sexual está permitida y consensuada por la pareja. Ambas personas tienen la posibilidad de mantener relaciones con otras fuera de la pareja.

Relación abierta a ojos cerrados:

En este tipo de relación las condiciones son las mismas que en la anterior pero las partes del “núcleo” principal prefieren no hablar de ello ni comentarlo para evitar despertar celos, inseguridades y otros sentimientos desagradables.

Poligamia tradicional:

Este tipo de relación se refiere a aquellas culturas y religiones en las que tener más de una pareja está permitido.

Relaciones poliamorosas.

El concepto de poliamor es relativamente nuevo. Se emplea para referirse a personas que mantienen relaciones íntimas y amorosas (sexuales o no) de forma duradera y al mismo tiempo, con más de una persona. En este tipo de relaciones, todas las partes están de acuerdo y conocen la situación.

La principal diferencia con las relaciones abiertas es que el poliamor suele involucrar sentimientos más allá de la atracción física y sexual.

Poliamor jerárquico:

Una de las relaciones que se tienen de forma simultánea se considera la relación principal. Aunque se tienen sentimientos por más de una persona, se puede distinguir con cuál de ellas estamos más involucradas.

Poliamor no jerárquico:

Es el mismo tipo de relación sexoafectiva que la anterior pero en este caso no hay distinción entre la intensidad de sentimientos. No existe una relación principal y otras secundarias sino que todas tienen el mismo peso.

Tríada o triángulo:

Una relación de este tipo implica que una persona mantiene una relación con otras dos pero estas dos últimas no tienen relación entre sí. (Un ejemplo común de triángulo en la literatura española son OJO SPOILER… Victoria, Jack y Christian de Memorias de Idhún).

Triejas, cuatriejas, etc:

En este tipo de relación, cada persona ama a las otras. Todas las partes están relacionadas entre sí.

Poliamor fiel o polifidelidad:

En este tipo de relación, más de dos personas se relacionan entre sí pero se mantienen fieles dentro de ese círculo. Es decir, es una relación cerrada pero no implica una pareja.

Swingers:

Se llama así a aquellas parejas que de forma habitual practican el intercambio. Las parejas se consideran estables pero no cerradas. La diferencia con las relaciones abiertas es que el intercambio se hace con otra pareja swinger en vez de con otras personas que no tienen porqué estar relacionadas entre sí.

Anarquía relacional:

Esta situación se da cuando te relacionas con varias personas a la vez pero estas relaciones son distintas entre ellas. Estas relaciones van surgiendo de forma natural y no se priorizan unas sobre otras.

 

Como puedes ver, los tipos de relaciones sexo-afectivas son muchísimos. Puedes elegir los que te hagan más feliz. Lo importante es que la relación que tengas, sea la que sea, esté basada en el respeto y una buena comunicación.