Sexomnia o Sonambulismo sexual

Imagínate esta situación: Estás tan feliz en la cama desde hace horas, durmiendo tranquilamente, teniendo quizá un sueño húmedo, cuando de pronto tu fantasía se ve interrumpida porque tienes un calor mortal. Abres los ojos muy a tu pesar y descubres que tu pareja se te ha echado encima y te está intentado besar apasionadamente (en la oscuridad igual no atina muy bien). Como tú estabas teniendo un sueño calentorro y te has despertado como con ganas, acabáis echando un polvo nocturno improvisado y os volvéis a dormir.

Pero a la mañana siguiente, cuando le preguntas a tu pareja que qué le dio para querer echar uno en mitad de la noche, se te queda mirando con esta cara:

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No se acuerda de nada y hasta te pregunta que si no será que lo soñaste.

 

Apenas afecta a un 10% de las personas que sufren sonambulismo, y estas también son muy pocas (un 2% de la población adulta aproximadamente). Sin embargo, la sexomnia es un trastorno del sueño muy real. Muy pocas personas comprenden que se trata de un problema médico y por lo tanto muy pocas buscan ayuda. La vergüenza y el miedo a no ser tomados en serio son factores que afectan a la posibilidad de tratamiento y al estudio del sonambulismo sexual.

 

¿Qué es la sexomnia?

Se trata de un trastorno del sueño o parasomnia muy similar al sonambulismo. La diferencia está en que la persona que lo sufre no hará cosas como levantarse de la cama e irse a dar un paseo o ir a ver la televisión a todo volumen. La persona con sexomnia tendrá conductas sexuales, como masturbarse o intentar tener sexo con la persona que tenga al lado.

Es importante no confundirla con la somnofilia, que es sentir una mayor atracción sexual por una persona que está dormida.

 

¿La sexomnia es igual en hombres y en mujeres?

Como se trata de un trastorno muy poco común y con aún menos casos documentos, no hay muchos datos que se puedan afirmar categóricamente como ciertos.

Algunos estudios dan a entender que es más común en los hombres que en las mujeres. También parece ser que las mujeres tienden a centrar la acción en sí mismas, es decir, a masturbarse, mientras que los hombres suelen iniciar contacto sexual con la persona que tienen al lado.

 

¿Cuáles son las causas de la sexomnia?

No se han podido establecer causas concretas para este trastorno. Se sabe que no tiene porque estar relacionado con ningún tipo de disfunción o trauma sexual, y que las personas que lo padecen tienen, por norma general, vidas y relaciones sexuales completamente normales.

Se ha asociado a periodos de estrés, ansiedad, privación del sueño o si se ha consumido más alcohol de lo normal antes de ir a dormir.

 

Características de la sexomnia o sonambulismo sexual.

Como hemos comentado, la persona que sufre este trastorno lleva a cabo actividades sexuales mientras está dormida. Al despertar, no tiene ningún recuerdo de haberlo hecho, ni siquiera como si se tratase de un sueño.

No tiene porqué suceder todas las noches, pero sí debería darse en más de una ocasión para considerarse un problema.

Al tratarse de una actividad física intensa, el sexomne podría despertarse en mitad de la acción y no saber qué está haciendo, ni cómo ha empezado ni por qué.

El objeto de interés sexual durante un episodio de sexomnia no tiene por qué se la pareja, aunque los sexomnes tienden a actuar sobre la persona que tienen más cerca en ese momento. De la misma forma, como están inconscientes, no reconocerán si la persona con la que están intentando mantener relaciones sexuales es un hombre o una mujer, con lo que pueden darse casos en los que una persona heterosexual tiene relaciones homosexuales y viceversa.

 

¿El sonambulismo sexual tiene riesgos?

Aunque no afecta directamente a la salud del sexomne, el sonambulismo sexual puede tener ciertos riesgos sociales y psicológicos. Pasando por el problema relativamente menor de interrumpir periódicamente el sueño de tu pareja, hasta casos más dramáticos en los que el sexomne comete infidelidades o incluso violaciones.

Volvemos al supuesto del principio y cambiamos la parte en la que a ti te parece bien consumar esa relación sexual por el contrario: te sientes verdaderamente molesta/o, solo quieres volver a dormir y lo último que te apetece es tener sexo, pero tu pareja insiste, de forma brusca e incluso violenta y además es más fuerte que tú.

La cosa ya no tiene tanta gracia.

Un sexomne NO es consciente de lo que está haciendo. No se da cuenta ni de sus acciones ni de tu rechazo hacia ellas. Pero el daño psicológico es el mismo y además de afectar a la persona violada, también afecta al violador, que no era consciente pero a pesar de ello no puede evitar el sentimiento de culpa.

 

¿Qué hago si mi pareja o yo somos sexomnes?

Si sucede con cierta frecuencia, es recomendable ir a un médico para que pueda diagnosticar correctamente el trastorno, analizar el caso concreto y tomar las medidas adecuadas.

Los sexomnes son sonámbulos, eso significa que sus acciones se pueden reconducir, aunque despertarlos sea muy complicado porque no perciben los estímulos externos de la misma manera.

Si intentas apartarlo o le dices que se dé media vuelta, es posible que lo haga y siga durmiendo, dando fin al episodio.

En casos extremos, algunas parejas optan por dormir en camas separadas, en cuyo caso se pueden tomar las mismas precauciones que con un insomne: Cerrar puertas y ventanas, esconder objetos peligrosos, cambiar objetos de sitio para que la rutina no pueda completarse de forma automática, etc…