¿Qué pasa si dejo de tener sexo?

Tener sexo de forma regular es estupendo para la salud tanto física como mental. Y cuando decimos sexo, no hablamos solo de relaciones sexuales con otras personas sino también a solas.

Ahora bien, todos pasamos por algún periodo de escasez. El estrés, la falta de tiempo o incluso la falta de ganas pueden hacer que pasemos una temporada sin sexo de ninguna clase.

Pero si el sexo es bueno para la salud ¿Qué pasa si dejas de tener sexo?

Qué pasa si dejo de tener sexo

No vas a engordar

Vamos a empezar por algo bueno. Es verdad que quemas calorías teniendo sexo, igual que con cualquier otra forma de ejercicio o esfuerzo físico. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que la mayoría de las relaciones sexuales tienen una duración de entre 7 y 15 minutos. Así que no, dejar de tener sexo no causará un gran impacto en tu peso ni en la cantidad de calorías que acumulas.

A ti lo que te hace falta es un buen polvo.

Con un poco de suerte nunca habrás escuchado esta frase referida a ti. Pero aunque es muy poco delicado soltarle esta frase a la gente, algo de razón tiene. Cuando tenemos sexo con regularidad, producimos más endorfinas, esa sustancia responsable de que estemos de muy buen humor. Así que si dejas de tener sexo, producirás menos y por lo tanto es normal que tu humor se vea afectado.

El mejor perfume.

¿Sabes qué son las feromonas? Sí, eso que algunas personas intentan venderte en un frasco para que “atraigas de forma irremediable” a los demás. No es mentira, las feromonas que desprendemos de verdad tienen la capacidad de atraer a “posibles parejas”. ¿Adivinas qué las produce en mayor cantidad? Efectivamente, tener sexo de forma regular. Si dejas de tener sexo, producirás menos feromonas.

El pene necesita ejercicio.

Si tienes pene y dejas de tener sexo aumentan tus probabilidades de sufrir disfunción eréctil, especialmente si has superado los 50 años de edad. A las personas con pene les conviene tener erecciones con cierta regularidad para que no se acostumbre al estado de relajación y asegurar que la sangre puede seguir llegando fácilmente al pene.

En la misma línea, la eyaculación de forma frecuente (21 veces al mes como mínimo) reduce las posibilidades de desarrollar cáncer de próstata.

No tener sexo debilita el suelo pélvico.

Los músculos pélvicos necesitan mantenerse activos, igual que cualquier otro músculo del cuerpo. Cuando tienes sexo, estos músculos se contraen y extienden, especialmente durante el orgasmo, manteniéndolos en forma. Si pasas por un periodo de inactividad sexual demasiado largo, los músculos pélvicos pierden tono y fuerza y esto puede dar pie a problemas de pérdida de orina y mayor dificultad para alcanzar orgasmos en el futuro.

Hay otras formas de mantener tu suelo pélvico en perfecta forma que no requieren actividad sexual. Puedes hacer ejercicios de suelo pélvico y ayudarte con unas bolas chinas. Pero el sexo es más divertido.

Menos sexo significa menos defensas y más dolores.

Cuando dejas de tener sexo, el cuerpo reduce sus defensas naturales y eso significa que es más propenso a enfermedades y virus. En cambio, las personas que practican sexo con regularidad ven su sistema inmunitario reforzado.

Además, las endorfinas también actúan como un analgésico y alivian dolores musculares, menstruales y de cabeza. De hecho, hay estudios que dicen que el sexo regular combate hasta la artritis y la osteoporosis.

Peor sueño

Si dejas de tener sexo hay muchas posibilidades de que notes un descenso en la calidad de tu sueño y también que tardes más en dormirte. Cuando tienes sexo tu cuerpo produce prolactina que es la hormona que ayuda a dormir y descansar mejor. Por eso muchas personas se quedan adormiladas o incluso K.O después de una buena sesión de sexo (no es que se hayan aburrido).

 

Resumiendo, no dejes de tener sexo. Si actualmente no tienes con quien ni tampoco ganas de ponerte a buscar a alguien, no olvides que lo que haces a solas también cuenta como sexo. Mastúrbate, utiliza juguetes sexuales y mímate mucho. Como puedes ver, merece la pena.