Qué hacer si te aburre tu vida sexual

Hay ocasiones en las que te apetece tener relaciones sexuales. Y no pasa nada por eso. Tienes derecho a no tener ganas de vez en cuando y es muy respetable.

La cosa cambia un poco, no obstante, cuando no quieres tener sexo porque te aburre. Porque crees que no te lo vas a pasar bien.

Según una encuesta de Lelo (una de las marcas líderes en juguetes eróticos) realizada a 10.000 personas de todo el mundo, 1 de cada 10 considera que su vida sexual es aburrida.

¡Eso no puede ser!

Si te encuentras entre esas personas y te aburre tu vida sexual, sigue leyendo, porque te vamos a contar algunos truquitos y cosas que puedes probar para salir de ese aburrimiento.

¿Por qué te aburre tu vida sexual?

Puede haber muchos motivos por los que tu vida sexual te parece aburrida. Algunos de los más comunes, son los siguientes:

Expectativas erróneas

El choque entre la ficción sexual y la realidad puede ser uno de los motivos. Estar acostumbrado/a a ver una serie de prácticas sexuales y resultados (orgasmos súper escandalosos, clímax puramente vaginales, relaciones que duran una hora…) y pensar que el sexo tiene que ser así, puede hacer que una relación de 15 minutos en la postura del misionero te parezca un aburrimiento.

El problema no es que el misionero sea aburrido, sino que te han hecho creer que lo es. El sexo real no está a la altura de tus expectativas.

Fantasías sin realizar

Hay una fantasía erótica pululando por tu mente desde hace mucho, mucho tiempo y no has tenido la oportunidad de realizarla. Incluso si estás probando cosas nuevas, es posible que no cumplir esta fantasía concreta a la que tantas ganas le tienes, te cause frustración y te impida apreciar el resto de prácticas sexuales. Estás probando cosas nuevas, vale, pero no son son lo que tú de verdad quieres probar.

Siempre haces lo mismo

Hay razones por las que hacemos siempre lo mismo. La rutina puede dar sensación de seguridad, de control y de estabilidad. En el sexo, concretamente, tenderemos a hacer aquello con lo que nos sentimos cómodos y seguros. Pero cambiar las cosas un poco y echarle un poco de picante a tu vida sexual de vez en cuando evitar el aburrimiento y ayuda a reavivar la pasión en la pareja. Si nunca innovas, si nunca pruebas cosas nuevas y estás atrapada/o en la rutina, es normal que te aburras. En el sexo y en cualquier otro aspecto de la vida. 

Qué hacer si te aburre tu vida sexual

Si tu problema son las expectativas

No hay mucho que hacer en este caso. Tienes que comprender y aceptar que el sexo de la ficción (ya sea porno o películas románticas) no es igual que el sexo de la realidad. ¡El sexo en la realidad es mucho mejor!

Por supuesto, puedes probar técnicas, posiciones o prácticas eróticas que hayas visto en la ficción y que te resulten excitantes, pero hazlo siempre con la idea de que no va a ser exactamente igual. La clave está en disfrutar del momento y olvidarte de lo crees que se espera de ti.

Si tienes fantasías por realizar

En este caso, lo mejor que puedes hacer es hablar con tu pareja sobre el tema. La comunicación es súper importante cuando se trata de llevar una vida sexual feliz. Quizá tu pareja no sabe lo que quieres. Puede ser que no lo haya entendido bien. O si está muy obcecada en no probarlo, es posible que no esté comprendiendo del todo lo que implica o por qué es importante para ti. Expresa tan bien como te sea posible por qué quieres cumplir esa fantasía y lo que significa para ti pero sin intentar convencerla (y ojito con usar el chantaje emocional) y presta atención también al por qué de sus objeciones.

Si no tienes pareja o está de acuerdo, siempre puedes buscar a alguien específico que quiera cumplir tu misma fantasía.

Si siempre haces lo mismo

¡Fácil! Cambia un poco. Ten en cuenta que romper la rutina de tu vida sexual no significa probar algo radical. Estos son algunos ejemplos de cosas que puedes hacer para romper con la rutina:

Juega con dados eróticos

Si sabéis que queréis probar algo nuevo pero no sabéis por donde empezar, dejad que los dados elijan por vosotros. Hay que hacer lo que sale, es la única regla. El suspense de no saber qué os va a tocar añade mucha excitación.

Cambia de postura

No es necesario buscar la más retorcida del kamasutra. Con que sea algo distinto a lo que estáis acostumbrados, ya es suficiente. Y si no os gusta, probad otra. No será por falta de opciones.

Cambia de lugar

¿Por qué tener sexo siempre en la cama? Vale, sí, es muy cómoda, muy conveniente pero la encimera de la cocina viene muy bien para probar el sexo de pie. Y ¿qué nos dices del sofá? Ese también es cómodo y ofrece soporte lumbar si te hace falta.

Ponte sexy

Saca tu vestuario más sexy. Lencería, ropa interior, tacones de aguja, corbatas, camisas… cualquier cosa que a tu pareja le ponga como una moto. Podéis jugar a cronometrar cuanto tiempo tardáis en arrancaros la ropa o poneros creativos y buscar cosas que podáis hacer sin quitárosla del todo.

Al ritmo de la música

Hacer lo mismo pero con música de fondo ya no es hacer lo mismo. Evitad los clichés de música romántica y buscad algo que os guste a vosotros. Algo que os invite a moveros con el ritmo, ya sea rápido o lento y que os haga sentir como en la secuencia de una película.

¡Usad todos los sentidos!

El gusto, el olfato, el oído, la vista… todos los sentidos tienen tanta importancia como el tacto. Privaos de unos y amplificad otros. Es muy fácil y muy excitante aparle los ojos a tu pareja, escribir algo con nada o chocolate sobre su cuerpo y luego lamerlo. O pasarle un cubito de hielo suavemente por la piel. O susurrarle ternuras (o guarradas) al oído.

Los juguetes eróticos son tus aliados

Demasiadas personas creen que los juguetes eróticos sólo valen para cuando una persona está sola. Pero es mentira. Muchísimos juguetes sexuales pueden usarse en pareja o incluso están pensados para ellos. Nuestra recomendación es un buen anillo vibrador como el Svakom Tyler. Échale un vistazo en nuestra tienda y descubre todas sus ventajas.

Como puedes ver, no hay excusas para aburrirse con el sexo. Las opciones son tan ilimitadas como tu propia imaginación. Romper la rutina no siempre significa hacerse con una guía de BDSM, convertirse en contorsionista o gasta un montón de dinero en accesorios y juguetes.

¡No tienes excusa! ¡A disfrutar!