Qué es el Kunyaza y por qué estás tardando en probarlo

Para mantener la chispa y la pasión en el sexo, es importante no dejar nunca de ser creativo. La originalidad, la exploración y la búsqueda de nuevas sensaciones que podáis compartir, es clave para que sigáis deseándoos siempre como el primer día.

Y para ayudaros a despertar esa chispa creativa, estamos nosotras.

Hoy queremos hablaros del Kunyaza, una técnica de origen africano que, aunque es un poco complicada de pronunciar, es increíblemente fácil de hacer y sirve para ensalzar el placer femenino.

Suena bien ¿verdad?

¿Qué es eso del Kunyaza?

kunyaza rihanna confused

Lo sabemos, lo sabemos. Eso de Kunyaza suena muy raro a nuestros oídos occidentales. Pero no hace falta asustarse. Kunyaza es una técnica tradicional que procede de los países de áfrica central, especialmente Ruanda. Consiste, básicamente, en la estimulación externa de la vulva con el glande hasta llegar al orgasmo femenino.

En Ruanda se considera que hacer llegar a una mujer al orgasmo es cuestión de sabiduría y honor. El hombre que consigue darle a su mujer un orgasmo puede y debe sentirse orgulloso de sí mismo. Es por esto por lo que la técnica Kunyaza se centra en dar placer a la mujer.

El nombre “Kunyaza” hace referencia a la eyaculación femenina, que es el resultado más común de practicar esta técnica.

El origen de esta técnica se basa en una leyenda popular, que cuenta que mientras un rey libraba una guerra, la reina se buscó un amante. Sin embargo, este otro hombre no se atrevió a penetrarla por miedo a las posibles represalias del rey. Se limitó a frotar su miembro contra el de la reina hasta que ella alcanzó el orgasmo.

¿Por qué debería probar el Kunyaza?

La técnica de Kunyaza es una forma diferente de tener relaciones sexuales. Os ayudará a introducir variedad en la cama y a despegaros del “coitocentrismo”. No todo el sexo es penetración ni deberíais convertir esto en vuestro objetivo.

de verdad?

Practicar el Kunyaza también es muy útil para descubrir nuevas sensaciones y nuevas formas de estimularos el uno al otro. Quizá hay zonas que creíais poco erógenas o poco sensibles y que gracias a esta técnica podéis redescubrir.

¿Cómo se hace un buen Kunyaza?

La clave de esta técnica sexual es la acción rítmica del glande sobre y alrededor del clítoris y la vulva. Se puede hacer como fase de preliminares o de forma exclusiva. Se empieza con caricias suaves y poco a poco se va aumentando el ritmo y la intensidad.

Paso 1. La posición.

Las dos posturas más fáciles para practicar el Kunyaza son con la mujer tumbada boca arriba y las piernas bien abiertas y con las rodillas flexionadas o bien en la postura del perrito. Elegid la que os resulte más cómoda y que podáis mantener durante bastante rato.

El Kunyaza es fácil, pero no necesariamente rápido.

Paso 2. Caricias suaves.

Comenzad estimulando los labios mayores y el clítoris con el glande del pene. El hombre sujeta la base de su pene con la mano y realiza las caricias, empezando de forma muy suave.

Pueden hacerse caricias de arriba a abajo, en movimiento circular o en zigzag. La cuestión es estimular todos los puntos sensibles poco a poco.

Paso 3. Aumento de intensidad.

Una vez que la mujer empieza a estar más excitada y lubricada, podéis pasar a aumentar la intensidad. Probad a cambiar las caricias por golpes secos (no muy fuertes, no os hagáis daño) en las mismas zonas.

También podéis frotaros con más fuerza o probar con pequeños empujones. Es importante que hagáis solo aquello que os esté resultando placentero, pero no olvidéis probar cosas para salir de vuestra zona de confort.

Paso 4. Penetración… pero no del todo.

Llegados a este punto pueden pasar dos cosas: Que os lo estéis pasando bomba y lleguéis al orgasmo sólo haciendo estas caricias y golpes o que estéis tan excitados que necesitéis un poco más de intensidad.

La segunda parte de la técnica sexual kunyaza también incluye penetración, pero de una forma especial: apenas se introduce el glande.

Se trata de seguir estimulando sólo la parte más externa de la vagina. El hombre tiene que seguir sujetando la base de su pene con la mano y puede utilizarla para, además del clásico movimiento de entrada y salida, realizar círculos y otros trazos diferentes.

Seguid así hasta que lleguéis al orgasmo. 

orgasmo de luz

Un consejo.

Antes de empezar, coged un lubricante de base acuosa y aplicad una buena cantidad tanto en el pene como en la vulva. La sensación de humedad y el tacto suave ayudarán a que las sensaciones se multipliquen. Si queréis, podéis probar también con un lubricante efecto calor o efecto frío, para incrementar aún más la excitación.

 

Si quieres saber más sobre el origen de esta curiosa y placentera técnica sexual, te recomendamos que veas el documental Sacred Water que puedes ver online aquí: Sacred Water Documental