Qué es el beso de Singapur

Pompoir o kabazza son otros de los nombres que recibe.

A veces sentimos que nuestra vida sexual se ha quedado estancada. Que aquello que antes disfrutábamos muchísimo se ha vuelto monótono e incluso predecible. En la búsqueda de cosas con las que innovar, nos topamos con este término: Beso de Singapur. Y nos explota la cabeza.

¿Qué es y cómo se hace el beso de Singapur? Se trata de una técnica sexual antiquísima que, bien hecha, proporciona un enorme placer e intensifica el orgasmo.

La Historia del Beso de Singapur

El Beso de Singapur tiene miles de años y su origen se ubica en Asia. Una prostituta de Shangai se hizo muy famosa por ser capaz de complacer a los hombres con movimientos de succión que realizaba únicamente con los músculos de su vagina.

Más adelante en la historia, Diane de Poitiers, amante del Francisco I y Enrique II de Francia, también empleó esta técnica para llevar a sus amantes al éxtasis como ninguna otra mujer podía.

Las Geishas japonesas también se hicieron eco de esta increíblemente satisfactoria técnica y hasta crearon su propia variante, el kabazza, que consistía en incluir también movimientos del abdomen.

Actualmente, numerosas parejas que buscan probar nuevas técnicas sexuales y romper con sus prácticas habituales, recurren al Beso de Singapur para alcanzar un placer más intenso.

 

En qué consiste el Beso de Singapur

Es nada más y nada menos que la realización de movimientos de contracción y relajación de los músculos vaginales. Esto produce sobre el pene una sensación de succión muy similar a la del sexo oral.

Ojo al dato. El Beso de Singapur no es tan fácil de llevar a cabo como parece en la teoría. Aunque hay mujeres capaces de realizar este tipo de movimientos de forma natural, la mayoría no son conscientes de su musculatura vaginal. Para poder llevar a cabo esta técnica, tendrán que empezar una rutina de ejercicios que les permita tomar mayor control de estos músculos.

Los ejercicios de suelo pélvico con bolas Kegel pueden ser muy útiles si se desea probar la técnica del Beso de Singapur, puesto que fortalecen y tonifican precisamente estos músculos.

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Cómo hacer el Beso de Singapur

Como hemos comentado, la teoría es bastante fácil, aunque la práctica, no tanto. Se trata de una técnica exclusiva para parejas heterosexuales, porque es necesaria una vagina y un pene.

En primer lugar, el hombre debe situarse tumbado boca arriba y sin moverse mientras la mujer se situa encima y se sienta a horcajadas.

La mujer debe introducirse el pene en la vagina y, en teoría ya no moverse más. En este punto, todos los movimientos se harán con los músculos interiores.

Para alcanzar un potente orgasmo, los músculos deben contraerse intensamente y de forma rítmica. Este tipo de movimiento no es sencillo, ya que por inercia involucraremos también los músculos abdominales.

Cuáles son los beneficios del Beso de Singapur

Porque sí, practicar esta técnica sexual milenaria, no solo tiene un efecto en tu vida erótica y en la potencia de tus orgasmos y los de tu pareja.

La tonificación y el fortalecimiento de los músculos vaginales tiene un impacto directo en tu salud, de la misma forma que lo tienen las rutinas de ejercicios de suelo pélvico. Previene pérdidas de orina, desgarros durante el parto y mejora la lubricación vaginal.

Además, se ha recomendado la técnica del Pompoir como terapia sexual para tratar la falta de libido o deseo sexual, la eyaculación precoz o incluso la disfunción eréctil.

 

Como habéis podido comprobar, el Beso de Singapur, Pompoir o Kabazza es una técnica erótica muy ambicionada pero que suele requerir cierta preparación previa y dedicación. Eso sí, si estamos dispuestas a hacer el esfuerzo, los resultados son verdaderamente placenteros.

¿Os animáis a probar?