Qué hacer cuando no quieres innovar en el sexo

Aquí en Lilith Room queremos ayudaros a llevar una vida sexual más plena y, por supuesto, más divertida. Por eso os damos constantemente consejos para que podáis ser creativos, experimentar con el sexo y no caer nunca en el aburrimiento.

Pero ¿qué pasa con las personas a las que el BDSM les da reparo? ¿Las que se sienten incómodas teniendo sexo en la cocina? ¿Y las personas a las que los juguetes eróticos las intimidan?

Con la tendencia actual a “innovar” y probar cosas nuevas en el sexo, nosotras queremos reivindicar que ninguna de estas personas es aburrida en la cama y que pueden disfrutar de las relaciones sexuales con tanta intensidad, pasión y diversión como cualquier otra.

¿Qué significa innovar en el sexo?

Da la impresión de que está más “liberada sexualmente” la persona que más posturas domina, que más juguetes eróticos tiene en su casa y además conoce muchísimos términos relacionados con el tema. Si no has probado el Satisfyer, no sabes qué es el Kunyaza y no tienes unas esposas y un látigo en el cajón de la mesilla de noche, es que estás reprimida/o.

Esto no es verdad.

Primero, porque muchas de las “nuevas” técnicas y posturas de las que se habla, siguen centradas en los genitales y en el coito. Lo cual hace que de innovadoras, tengan poco.

Segundo, porque una persona puede ser muy conocedora de su propio cuerpo y de su sexualidad y aún así haber decidido que el misionero de toda la vida es lo que más placer le da.

Pero ¿no es la rutina sexual mala?

La palabra rutina asociada a las relaciones sexuales tiene una connotación muy negativa que nos parece injusta. Hay gente que es perfectamente feliz haciendo siempre lo mismo. Existen personas que, de hecho, necesitan una rutina más o menos establecida para no sufrir estrés.

Es verdad que repetir constantemente las mismas prácticas sexuales, a largo plazo puede acabar siendo aburrido e insatisfactorio. Pero hay que tener muy claro que, si decidimos probar algo nuevo, tiene que ser porque nos apetece, porque nos hemos cansado de hacer siempre lo mismo. No por sentirnos más modernos o “liberados”. Si te gusta lo que haces y no te aburres, no tienes ninguna obligación de innovar.

Quiero innovar en el sexo… pero solo un poco.

Es muy fácil que estés en esta situación. Empiezas a aburrirte un poco en tus relaciones sexuales y eso no puede ser. El aburrimiento mata el deseo. Pero todas esas prácticas de las que oyes hablar te parecen demasiado y no te atreves con ellas.

¡No pasa nada! Lo mejor del sexo es que hay muchísimas cosas que se pueden hacer, para todos los gustos y personalidades. A continuación vamos a darte algunos consejitos e ideas para que empieces tantear el terreno.

Qué haces ahora y qué te gustaría hacer.

Piensa en qué es lo que haces ahora que antes te gustaba y ahora te resulta aburrido. ¿Puedes darle una vuelta y convertirlo en algo nuevo? ¿Puedes añadir o quitar algo para hacerlo diferente? Y piensa también en cuáles son tus fantasías. ¿Qué es eso que imaginas cuando estás a solas y te da un calentón? Descubrir qué es lo que despierta tu deseo es la mejor forma de empezar.

Comunícate con tu pareja.

Que tú creas que estáis atascados sexualmente, no significa que tu pareja sienta lo mismo. Habladlo tranquilamente, compartid vuestras fantasías y vuestras inquietudes. Si tenéis una buena comunicación, llegaréis a un acuerdo y ambos estaréis en la misma página a la hora de empezar a innovar.

 

Juegos con los sentidos.

Una forma genial de innovar en el sexo sin salirse demasiado de lo “normal” es jugar con los sentidos. Estos juegos son muy variados y dan pie a unos preliminares muy excitantes. Incluso si después volvéis a hacer lo mismo, estaréis más excitados y la relación será más intensa.

Podéis utilizar vendas en los ojos, juegos de escribir o dibujar con los dedos sobre la piel, experimentar con comida (las típicas fresas con chocolate o nata), susurraros ternuras al oído…

Lencería.

Sorprender a tu pareja con un conjunto de lencería erótica es otra forma muy fácil y muy divertida de innovar. Tú te sientes más sexy, más provocativa y el tacto de la lencería añade algo especial al encuentro. Podéis jugar a ver cuánto tiempo dura la lencería puesta o incluso buscar formas para excitaros sin tener quitarla en absoluto. Os puede ayudar a descubrir otros puntos del cuerpo muy sensibles y eróticos.

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La escapada romántica.

No es ninguna tontería. Cambiar de aires puede ser la clave para superar un bloqueo de cualquier tipo. Buscad un hotel elegante, una casa en la playa o las montañas, una visita a un balneario… Hay miles de opciones para pasar un par de noches en un ambiente diferente. Dedicaros algo de tiempo a solas, alejados de todo eso que os distrae en vuestra vida diaria, también facilitará la comunicación y mejorará vuestra sensación de intimidad.

Los complementos.

Haced lo mismo, pero con un lubricante de sabores. O con un aceite de efecto calor. O incluyendo un pequeño juguete vibrador, como una bala o un anillo. A veces, esos pequeños complementos eróticos pueden suponer una gran diferencia en el nivel de excitación y la experiencia de la relación sexual.

 

Como veis, para probar cosas nuevas en el sexo no es necesario irse a lo rebuscado ni salir demasiado de tu zona de confort.

Ten en cuenta, como hemos dicho antes, que no tienes ninguna obligación de experimentar. Si pruebas cosas nuevas sin estar convencida o con desgana, la experiencia no será buena y no te lo pasarás bien. El objetivo de innovar en el sexo es, precisamente, divertirse. Para pasarlo mal, no lo hagas