La magia de los preliminares

Porque el buen sexo no consiste solo en meter y sacar.

A pesar de que mujeres de todo el mundo lo llevan repitiendo años y años, los preliminares siguen siendo esa parte de las relaciones sexuales de la que la mayoría de la gente cree que se puede prescindir si no hay mucho tiempo para el acto del amor.


¡Mentira!

anakin mentiroso


¿Nunca habéis oído eso de que lo que importa es el viaje, no el destino? Vamos a explicaros por qué:

 

Crean anticipación

Si cuando pensáis en preliminares sólo os viene a la cabeza una combinación de besos, caricias y algún que otro mordisco en el cuello, no os preocupéis; estamos aquí para abrir vuestras mentes.


Los preliminares pueden ser casi cualquier cosa previa a la relación sexual principal (que tampoco tiene porqué ser necesariamente un coito con penetración). Podéis alargarlos durante días y días, aumentando la expectación gradualmente hasta que estéis subiéndoos por las paredes de ganas.

El cerebro es el punto más erótico

Ni punto G, ni punto U, ni punto P, ni clítoris ni nada que se le parezca. El órgano erótico por excelencia es el cerebro, muy especialmente en las mujeres. La imaginación es muy poderosa. Por eso los preliminares “a distancia”, como los mensajes eróticos o las miradas lascivas funcionan tan bien para subir la temperatura.


Los mejores lubricantes

Ya sabes qué pasa cuando te imaginas una sesión caliente con esa persona que te parece tan sexy ¿verdad? Tu cuerpo se prepara para la inminente relación sexual, lubricando más, acelerando la respiración para que llegue el oxígeno, tensando los músculos…


Vamos, que te pones como una moto.


Los preliminares aumenta la excitación y por lo tanto facilitan y hacen que el sexo sea más placentero.


En definitiva, los preliminares tienen un nombre muy equivocado, ya que en realidad tienen tanta importancia o incluso más, que la relación con penetración. Si los percibimos como algo separado, también los descartamos como algo que no es necesario.


¿Estás deseando mejorar tus relaciones preliminares? Echa un vistazo a las sugerencias que te proponemos ahora:


Excitar los sentidos

Causar anticipación con lencería erótica o vestidos provocadores. Que te vea pero no te pueda tocar. Intercambiar miradas intensas y pequeños gestos de deseo en el día a día siempre funciona para aumentar la temperatura, aunque no vayáis a tener tiempo hasta dentro de varias horas o incluso días. Palabras sensuales, susurros o incluso algún gemido cerca de su oído. También puedes cambiar de perfume y acercarte para que lo huela y de su opinión.

Las posibilidades de jugar con los sentidos son infinitas y dependen enteramente de tu imaginación.

 

Mensajes eróticos

No nos cansaremos de repetir el poderoso efecto de los mensajes de texto subidos de tono. Si os preocupa la privacidad de los móviles y el email, podéis utilizar post-its. Pensad en lo divertido que sería encontrar breves notas eróticas por toda la casa: Al abrir la nevera, dentro del libro que estás leyendo, junto al cepillo de dientes, en el cajón de la ropa interior…

 

Dulces masajes

A todos nos encanta que nos den un buen masaje, especialmente si tenemos trabajos de oficina y pasamos largas horas delante del ordenador. Prepara bien el escenario, pon música relajante, enciende unas cuantas velas aromáticas y hazte con un frasco de aceite para masajes. Hazlo despacio y no te limites sólo a la espalda y el cuello. SI el aceite es comestible, mejor que mejor, así podrás pasar a la fase dos dando suaves lametones y mordiscos aquí y allá.

 

Baños de burbujas

Los baños de burbujas, con aceites o sales aromáticas son un momento perfecto para compartir caricias, palabras de amor o, simplemente, un relajante momento en mutua compañía. Ni siquiera necesitáis hablar.


Sabemos que este es un poco más exigente porque no todo el mundo tiene una bañera en la que quepan cómodamente dos cuerpos adultos.

 

pretty woman bañera

Podéis regalaros una noche en un hotel si queréis disfrutar del pack completo de romanticismo o cambiar el baño por una ducha. Como el objetivo no es tener relaciones sexuales, podéis aprovechar la ducha para enjabonaros el uno al otro, acariciaros y besaros bajo el agua caliente.   



¿Ya os han entrado ganas de jugar? Entonces no os retenemos más y os dejamos que vayáis a explorar la magia de los preliminares.