Gemidos durante el sexo

Hay quien es muy escandaloso y hay quien apenas se le oye. Pero quien más quien menos deja escapar algún gemidito o suspiro de placer cuando está teniendo relaciones sexuales.

Pero ¿qué hay detrás de esta reacción? ¿Tiene algún propósito o es cosa que hemos heredado de los medios?

Desvelamos el misterio detrás de los gemidos durante el sexo.

¿Gemir durante el sexo es normal o se lo ha inventado el porno?

 

Los gemidos durante el sexo son una reacción natural provocada por los cambios en el ritmo de las respiración cuando nos sentimos excitados. Por lo tanto son de verdad y muchas veces cuesta más reprimirlos que producirlos. Igual que cuando se hace deporte, cuando nos excitamos el pulso se acelera y la respiración se altera. Esto provoca los gemidos y es absolutamente natural.

Cuando sentimos placer, empezamos a perder el control sobre nuestros cuerpos y no somos 100% responsables de los sonidos que producimos.

¿Los gemidos durante el sexo tienen alguna función?

De hecho, sí. Utilizando una vez más la comparación con el deporte, los gemidos ayudan a liberar tensión muscular. ¿Crees que en el tenis gritan por añadir interés? El esfuerzo muscular se libera mejor cuando gemimos o gritamos.

También ayudan a conectar mejor con el placer, permitiendo así una mejor llegada al orgasmo y refuerzan la autoestima en la pareja.

Los gemidos durante el sexo suelen ser una indicación de que se está disfrutando, por lo tanto son una gran herramienta de comunicación.

Un estudio de la marca Bijoux Indiscrets desveló que aproximadamente un 60% de las mujeres utiliza los gemidos durante el sexo para excitar más a su pareja.

¿Cómo diferencio lo gemidos de mi pareja?

A veces los gemidos no son buena señal sino que significan que lo que estamos haciendo es incómodo o doloroso. ¿Cómo los distinguimos? Prestando atención al lenguaje corporal de nuestra pareja. Si en lugar de pegarse a nosotros hacer algún movimiento un poco más brusco y tiende a separarse (dentro de las posibilidades), es más probable que le hayamos molestado.

Por norma general, un gemido de placer será un poco más largo que uno de dolor. Los de dolor tienden a ser algo más agudos, también.

Pero cada persona produce sonidos diferentes en distintas ocasiones así que si tienes dudas, puedes recurrir al arma mágica: preguntar. ¿Estás bien? ¿te gusta o probamos otra cosa?

100% efectivo.

¿Los hombres también gimen?

¡Claro que sí! Otra cosa es que estemos acostumbrados a ver en los medios y en el porno que solo las mujeres son escandalosas. Es muy triste que cada vez que sale un hombre gimiendo de placer se enmarque como algo cómico o como que sufre eyaculación precoz.

De hecho, muchas mujeres con pareja masculina se quejan precisamente de la escasez o falta absoluta de gemidos.

La idea de que solo las mujeres gimen durante el sexo mientras que el hombre debe mantener impasible mientras penetra debería ser erradicada.

Pero es que a mi eso de gemir me da vergüenza

Tampoco pasa nada. No es obligatorio gemir durante el sexo. Es normal que estos sonidos incontrolables nos resulten extraños en un principio o que los asociemos con la exageración del porno.

Si tenemos por costumbre masturbarnos o tener relaciones sexuales en silencio (porque compartimos piso, por ejemplo) también es normal que nos resulte más raro el día que empecemos a subir el volumen.

Pero no tiene que darte vergüenza. Piensa que es una reacción natural y además, estás dando a entender a tu pareja que lo que hace te gusta. Seguro que no quieres que pare...

Qué es mejor ¿Sexo silencioso o sexo escandaloso?

Depende de la situación y de ti. En ocasiones, será más apropiado intentar reducir los gemidos al mínimo para que no nos oigan.

Pero por lo general, el sexo con gemidos tiende a ser más excitante. A todos nos gusta saber que estamos haciendo las cosas bien. Saber que estamos dando placer nos motiva y nos excita.

 

Al final, con los gemidos durante el sexo, pasa como con todo. Si te gusta, hazlo saber y si no te gusta, también. La comunicación es la clave y de lo único de lo que se trata es de disfrutar.