Todo lo que hay que saber sobre los follamigos

Respecto a tener follamigos/as hay muchas opiniones. Desde los que piensan que es imposible hasta los que opinan que es el tipo de relación supremo.

Seguro que lo has pensado alguna vez: ¿Disfrutar del sexo con confianza pero sin los compromisos de una relación? La verdad es que suena muy bien.

Sin embargo, no es para todo el mundo. Si te lo estás planteando y no lo ves claro, aquí encontrarás todo lo que hay que saber sobre los follamigos.

Las ventajas de tener un follamigo/a:

Sexo excitante y sin esfuerzos

El sexo sin compromiso tiene un caracter especial, diferente al sexo con una pareja estable. Poder olvidarte de todas las responsabilidades te permite centrarte sólo en disfrutar y hacer disfrutar. ¡Es pura diversión! Además, tener un follamigo/a significa que encontrar a alguien con quien tener sexo no será un esfuerzo. Mientras los dos tengáis tiempo y ganas, será fácil.

Sexo con confianza

Por lo general, las relaciones sexuales se disfrutan más cuando tienes confianza con la otra persona. Aunque sea sin compromiso, sabes que tu follamigo/a se preocupa por ti y tu bien estar, del mismo modo que tú lo haces por él o ella. Eso hará que te relajes y que disfrutes mucho más de los encuentros.

Sexo por diversión

El sexo entre dos follamigos tiene un único objetivo: pasárselo bomba en la cama. Esto tiene muchísimos beneficios, entre ellos, que podéis aprovechar para descubriros y exploraros a vosotros mismos. Podéis aprovechar para probar cosas nuevas y también para mejorar vuestras habilidades comunicativas a la hora de explicar vuestros deseos sexuales.

Sexo sin exclusividad

Que tengas una amistad con derechos no significa que no puedas ver a otras personas. No se trata de relaciones exclusivas y además, puedes trasladar a otras relaciones todo lo que hayas aprendido con tu follamigo/a. La gracia de una amistad con derechos, es precisamente que está libre de celos, sentimientos de posesión y compromiso. Pero tampoco te dediques a cancelar planes en el último momento, eso es mala educación y ante todo sois amigos.

Las claves para que funcione una relación de follamigos:

Las ventajas son muchas. Pero como ya hemos comentado antes, este tipo de relaciones no son para todo el mundo. Y tampoco son tan fáciles como muchas personas quieren creer.

Hay algunas cosas que debemos tener muy en cuenta si queremos que nuestra follamistad funcione y no acabe en drama:

No te precipites

Considera muy bien si tu amistad con esa persona puede verse afectada por las relaciones sexuales. Sólo deberías lanzarte a tener un follamigo/a si tienes seguridad al 100% de que no afectará de forma negativa a vuestra relación previa.

Honestidad con tus sentimientos

Recuerda que una relación de follamigos es una relación sin sentimientos más profundos que los de amistad. Hay personas que no son capaces de separar el sexo del amor. Por supuesto, no es algo malo, pero si es tu caso, entonces tener un follamigo/a no es para ti. Es muy fácil decir que sólo quieres sexo y de pronto darte cuenta de que no es así. Examina bien tus sentimientos y lo que de verdad quieres.

Honestidad con tu follamigo

Del mismo modo que tienes que sincerarte sobre lo que quieres, es necesario asegurarse de que ambos estáis en el mismo barco respecto a esta relación. Hablad de por qué queréis dar este paso, qué buscáis de una relación de este tipo y que esperáis sacar de ella.

Es cosa de dos

No puede ser una decisión unilateral o en la que una de las dos partes se sienta presionada para aceptar. Si cualquiera de los dos no está seguro de que sea ese el tipo de relación que busca, es mejor no dar el paso y seguir como amigos.

Definid unas normas

No basta con decir “sin compromiso” y ya está. Tenéis que ser más específicos a la hora de delimitar vuestra relación como follamigos. Que ahora tengáis sexo no significa que sólo vayáis a quedar para eso o que tengáis que aceptar siempre que al otro le apetezca. Pensadlo bien y dejad las cosas claras desde el minuto uno.

Los inconvenientes de una relación de follamigos:

Como hemos dicho antes, no todo el mundo es capaz de separar el sexo del amor. Si alguno de vosotros empieza a sentir algo más que amistad, lo más importante es hablarlo de inmediato y cortar la relación si es necesario. Si uno de vosotros quiere más de lo que el otro puede ofrecer, al final dejará de ser divertido.

Podemos sentirnos inclinados a iniciar una relación de amistad con derechos si estamos pasando por un mal momento emocional. No es una buena idea. Lo mejor en esos casos es darse tiempo para sanar lo que sea que no está haciendo daño pero iniciar una relación cuando somos vulnerables puede empeorar las cosas.

Ni se te ocurra utilizar este tipo de relación como venganza, por celos o por envidia. Si tienes un follamigo/a es para divertirte y disfrutar. El resto del mundo no tiene nada que ver con ello.

 

Tienes derecho a terminar la relación cuando quieras. Y el mismo derecho tiene tu follamigo/a. Una relación de amistad se basa en el respeto mutuo y la reciprocidad. Si conseguís mantener eso, vais por el buen camino.

Decidnos, diablillos y diablillas ¿alguna vez habéis tenido una amistad con derechos? ¿Qué tal fue la experiencia?