Felaciones: El truco para dominarlas

Hay mucho más por hacer a parte de subir y bajar la cabeza.

Las felaciones son una de las prácticas sexuales más extendidas y también de las más deseadas. Tanto hacer como recibir una felación es una fantasía sexual (a pesar de lo básica que pueda parecer) muy común tanto para hombres como para mujeres.

Sin embargo, la influencia de las películas porno pueden hacernos creer que una felación consiste en llevarse el pene a la boca y mover la cabeza arriba y abajo.

minion diciendo no



A unas zonas tan sensibles como son el glande y los testículos se les puede sacar mucho más partido y proporcionarles mucho más placer además de ser mucho más divertido de proporcionar de lo que nos lo pintan.

Cosas a tener en cuenta ANTES de empezar

Cualquier práctica sexual debe ser, ante todo, placentera, agradable y divertida. Si no lo es, algo está fallando así que tened en cuenta estas bases:

Hay que ser aseados

Los malos olores pueden llegar a ser muy desagradables y cortar el rollo muchísimo. Si estás deseando bajar al pilón pero huele mal, díselo a tu pareja. Si tiene tantas ganas como tú, comprenderá la necesidad de higienizar sus partes bajas para que ambos podáis disfrutar a tope. La comunicación es la clave, ya sabéis, incluso para decir las cosas menos agradables.

Preferencias en los sabores

Puede que te dé mucho morbo hacerle una felación a tu pareja pero que el sabor del semen no te resulte nada agradable. En ese caso, es perfectamente válido echar mano de aceites o lubricantes de tu sabor favorito. Recuerda que el objetivo es que lo disfrutéis los dos.

Entrad en calor

No nos cansaremos de decir que no hay nada como la anticipación del momento. No te apoyes directamente sobre tus rodillas y ve bajando poco a poco, besando, acariciando, mordisqueando y jugando con otras zonas de su torso, arriba y abajo. Aumenta la excitación retrasando el momento.

Ahora sí. Al lío. Cómo hacer una felación de primera categoría

Utiliza la lengua. Mucho.

Que no te engañen las películas XXX. No hay nada como juguetear con la lengua largo y tendido para hacer sentir mucho más placer. Utiliza diferentes movimientos, circulares, de arriba a abajo, toquecitos, cambia de dirección, modifica la velocidad. También puedes succionar y sorber. Al contrario que el repetitivo movimiento de arriba y abajo, descubrirás que esto es mucho más placentero para él y mucho más entretenido para ti.

Ojo con los dientes

A no ser que te pida lo contrario (todo el mundo tiene fetiches) procura que el contacto de los dientes sea mínimo. La base del pene no es tan sensible pero el glande es muy delicado y puedes hacer mucho daño si no tienes cuidado.

Hacer pausas está permitido

No tienes porque estar el 100% del tiempo ahí dale que te pego. Puedes parar, estimularle un poco con las manos y aprovechar para tragar saliva o respirar profundamente. Los besos, las caricias y los toquecitos con la lengua también pueden hacerse poco a poco y desde fuera.

Mírale a los ojos y comprueba sus reacciones a cada cosa que hagas.

el dorado reacciones

Los testículos existen

Y son muy sensibles. Si los tratas bien, obtendrás magníficos resultados. Acaricialos con cuidado con las dedos y con la lengua, bésalos. Puedes meterlos en la boca de uno en uno y succionar suavemente. Si quieres, también podéis usar juguetes eróticos, como pequeñas balas vibradoras, para estimular esa zona con intensas vibraciones.

Los testículos son una zona muy olvidada, así que si los estimulas adecuadamente, seguro que le das una muy grata sorpresa.

 

Ahora, joven padawan, ya estás preparada para convertirse en una auténtica diosa del sexo oral. Pon en práctica estos trucos y recogerás los frutos en forma de orgasmos masculinos.