El cunnilingus perfecto

Nunca hay que subestimar el poder de una buena sesión de sexo oral. A todos nos encanta el cosquilleo húmedo de una lengua acariciando nuestra zona más íntima. Y ya sea como preliminar, o para llevar hasta el orgasmo, el cunnilingus es una técnica que todos queremos dominar.

Ahora bien. Hacer un cunnilingus como dios manda no es tarea sencilla. Muchas personas cometen el error de pensar que basta con mover la lengua muy rápido o apretar la cara muy fuerte entre las piernas de su pareja.

Craso error mis diablillos y diablillas.

Para hacer un cunnilingus perfecto que lleve a tu pareja hasta el orgasmo más intenso debes dominar varios pasos. Pero no te preocupes, porque aquí estamos nosotras para desvelarte los misterios del cunnilingus perfecto:

El conocimiento es poder

Lo primero que debes conocer al dedillo para convertirte en un maestro/a del cunnilingus es la anatomía de una vulva. Parece complicado pero en realidad es muy sencillo. Te dejamos un dibujito que lo hará todo más visual, bonito y fácil de recordar.

anatomía de vulva

Tener en cuenta todas estas partes diferentes, saber dónde está cada una y cómo estimularla, es el camino para convertirse en un auténtico experto/a.

Los labios mayores son tus aliados

Puede que esto sea un poco culpa nuestra. Insistimos mucho en la importancia del clítoris en las relaciones sexuales. Es normal que algunos/as penséis que saber dónde está e ir directos a por él os da más puntos.

Pero la verdad es que, precisamente porque es muy sensible, empezar por el clítoris no es la mejor de las ideas. A veces, puede causar incluso molestia, más que placer.

No te preocupes, porque tienes un montón de otras zonas por las que empezar a dar placer a tu pareja. Por ejemplo, los labios mayores. Besar con lentitud y acariciar con la lengua los labios mayores durante un buen rato, conseguirá despertar los sentidos de tu pareja y que empiecen a recorrerle esos escalofríos que estás deseando provocar. Hazlo con la lengua plana, como quien lame un helado y verás qué pronto empiezas a ver los resultados de tu arte.

lamer healdo

El arte de jugar con los labios menores

Una vez que has estimulado los labios mayores, ha llegado el momento de darles amor a los labios menores. Ayúdate un poco con los dedos para abrir la vulva de tu pareja y dejar al descubierto los labios menores.

Aquí puedes probar diferentes técnicas. Puedes continuar con los lametones de lengua plana o empezar a utilizar la punta de la lengua para recorrer poco a poco los contornos de los labios. Vigila las reacciones de tu pareja y podrás ajustar tanto la intensidad como la técnica a lo que más le esté gustando.

Que suba la temperatura

Empezar con lametones y caricias suaves es importante para ir aumentando el deseo y la temperatura poco a poco. Pero al cabo de unos minutos y, sobretodo, cuando notes que tu pareja necesita más (o te lo diga), debes empezar a aumentar la intensidad.

No lo hagas de golpe, sino poco a poco. Presiona con más fuerza, succiona levemente, incluso puedes probar a usar los dientes. ¡SUAVE! no te pases de intensidad o perderás todo el erotismo que has ido construyendo.

Ahora sí, dale al clítoris amor del bueno

Aunque hayas aumentado la intensidad en el paso anterior, recuerda que el clítoris es muy sensible, y si has hecho bien tu trabajo, en estos momentos estará erecto y aún más delicado.

No pases la lengua directamente por encima ni en línea recta. Por el contrario, utiliza la punta de la lengua para hacer círculos a su alrededor, de tal forma que no pases nunca justo por encima. Después, puede pasar a crear diferentes formas y patrones. En diagonal, en espiral, en zig zag... 

pokemon lameton

Mayores, menores, clítoris & repeat

Ahora que ya sabes hacerlo todo, vuelve a empezar. Estimular el clítoris no es el final, solo es el principio y para dar el máximo placer, la mejor estrategia es la de volver sobre tus pasos.

Si llegas al clítoris y te olvidas de todo lo demás… puede que no sea suficiente, al menos de momento.

El poder de la succión

Si quieres aumentar la intensidad, prueba a hacer efecto de succión. Pero, ¡ojo!, igual que con la lengua sobre el clítoris, no te pases con la intensidad. La dificultad de un cunnilingus está en que se puede pasar del placer a la molestia en un solo mal movimiento.

los simpson maggie succionando chupete

Para los más traviesos

¿Todo esto te parece poco? ¿Y si le añades un poco de lubricante de sabores? O a lo mejor un brillo de labios con efecto calor. Hay un sin fin de accesorios, geles y aceites que pueden convertir tu cunnilingus es una experiencia extrasensorial. No dejes pasar la oportunidad de probar con algunos de ellos.

 

No olvides observar antentamente las reacciones de tu pareja cuando estés dándole placer oral. Sus gemidos, movimientos e incluso la respiración, te irán indicando si lo haces bien o mal. Si no se te da muy bien leer estás señales aún, siempre puedes preguntar, que al final es la forma más efectiva de saber algo.

Esperamos que disfrutéis y hagáis disfrutar como nunca con vuestra nueva técnica perfeccionada de hacer cunnilingus.