Consejos para tener sexo cuando tienes hijos

Cuando llegan los hijos, llegan los cambios. Especialmente en las relaciones de pareja. Los pequeños reclamarán vuestra atención constantemente pero eso no es motivo para abandonar las relaciones sexuales y el erotismo.

Cómo son las relaciones sexuales si tienes hijos.

En el momento en el que se decide tener hijos, estos se convierten en la máxima prioridad. El tiempo que la pareja puede dedicar al romanticismo se reduce drásticamente, igual que los momentos verdaderamente a solas. El miedo a que os pillen los niños desconcentra y reduce el deseo sexual.

Así mismo, el cansancio acumulado y el estrés causado por otras obligaciones, tienen un efecto negativo en la vida de pareja. Es fácil caer en ese “lo dejamos para más adelante”, “cuando los niños estén con los abuelos”, “cuando lleguen las vacaciones”, etc.

Sin embargo, es importante no dejarse dominar por las excusas. Tener una vida sexual satisfactoria y divertida es tan importante como lo era antes de que llegasen los hijos.

Consejos para tener sexo cuando tienes hijos:

La planificación es clave

Los encuentros eróticos espontáneos van a ser muchísimo más complicados. Planificar y prever cuando vais a tener tiempo para tener relaciones sexuales y aprovecharlo es imprescindible. No los dejéis pasar, porque serán escasos. Igualmente, repartir las tareas y responsabilidades de forma equitativa evitará que una de las partes se sienta demasiado agotada y falta de deseo.

No os centréis solo en el encuentro

Se puede ser erótico a lo largo de todo el día. Tener gestos de deseo, hacer comentarios sensuales o mandar algún mensajito sexy son algunas de las cosas que podéis hacer para que no se apague la llama y recordaros el uno al otro que estáis en esto juntos y que los dos tenéis las mismas ganas de siempre aunque las circunstancias no sean las mismas de antes.

El “quickie o rapidito”

¿Os acordáis de él? Tenemos un artículo entero para que aprendáis a aprovechar el sexo rapidito al máximo. Es súper útil ahora que el tiempo para estar a solas se ha reducido drásticamente. 

No todo el sexo es penetración

Podéis daros placer sin recurrir a la penetración. Masturbaros el uno al otro es igual de intenso, sexy y placentero y podéis hacerlo en un montón de posiciones y lugares distintos.

Petting

Ni siquiera es necesario quitarse la ropa. El petting es la técnica erótica en la que las dos personas de una pareja frotan sus cuerpos el uno contra el otro para obtener placer y llegar al orgasmo sin desnudarse. Es muy placentera y muy fácil de disimular en caso de aparición repentina de los niños.

La ducha es un buen lugar para tener relaciones

Tener sexo en la ducha no es posible solo en el cine. Ducharse juntos es una muy buena solución para esa falta de tiempo. Si no llegáis a tener relaciones con penetración, al menos mantendréis esa sensación de intimidad y aumentaréis el deseo. No os perdáis nuestro artículo sobre cómo tener sexo en la ducha sin morir en el intento y descubrid las mejores posturas.  

Dejad a un lado la culpabilidad

Sí, vuestro hijos os necesitan y dependen de vosotros pero eso no significa que vuestro único rol en la vida sea el de padre o madre. Tenéis derecho a vuestros ratitos de intimidad. Además, pensad que si la pareja decae, la felicidad del hogar también y los niños lo notan y les afecta. Si vosotros sois felices ellos también.

Permitid que os ayuden

Si tenéis familiares o amigos que, de cuando en cuando, se ofrecen a hacerse cargo de vuestro hijos para que podáis descansar, está permitido aceptar. Hay mucha diferencia entre desentenderse completamente y aprovecharse de los demás y entender que también necesitáis algo de tiempo para recargar las pilas.

¿Qué pasa si nos pillan?

Lo más importante si sucede “lo peor” y vuestros hijos irrumpen en la habitación mientras estáis teniendo relaciones sexuales es no reaccionar de forma exagerada.

Vosotros que ya sois adultos sabéis que se trata de amor y diversión pero para ellos puede parecer algo violento. Si reaccionáis con vergüenza, con nervios o incluso con gritos, reforzaréis la impresión de que lo que estaba pasando era algo malo y violento.

Algo que podéis hacer desde el primer momento es inculcar a vuestros hijos la noción de que vuestra habitación es vuestra. Que aprendan a llamar a la puerta antes de entrar desde el principio. Así al menos, podréis prepararos un poco.

 

Tener sexo cuando tienes hijos es difícil. Y no vamos a mentir, no será igual que cuando estabais solos. Pero siguiendo estos consejos podéis mantener una vida sexual plena y satisfactoria y divertida.