Cómo tener sexo más consciente

Si tus relaciones sexuales parecen atascadas en la rutina o te la impresión de que siempre haces lo mismo, es posible que necesites practicar un sexo más consciente.

¿Qué significa tener sexo más consciente?

El sexo consciente se trata de estar totalmente presente en el momento. Disfrutar de las relaciones sexuales con los cinco sentidos aplicados al máximo. Durante el sexo, tu cuerpo, tus emociones y tu mente, se olvidan de todo lo demás y se concentran exclusivamente en disfrutar de la experiencia erótica.

¿Por qué deberías practicar sexo más consciente?

Es común que las parejas estables se asienten en la rutina sexual cuando llevan juntas un tiempo y ya conocen las preferencias de su compañera/o. Este conocimiento es bueno porque genera confianza y da mucho placer pero tiene un efecto negativo: El riesgo de que las relaciones sexuales se conviertan en algo mecánico.

Cuando ya sabemos lo que quiere la otra persona, los movimientos y los tiempos pueden volverse automáticos. Este es el primer paso hacia una vida sexual repetitiva y rutinaria.

Practicar sexo consciente permite volver a disfrutar de todos esos movimientos y gestos ya conocidos de una forma más intensa.

Cómo practicar sexo más consciente.

No es tan fácil como parece. En la época actual estamos saturadas de estímulos y concentrarnos en una sola cosa y olvidar lo demás es un ejercicio que requiere práctica y esfuerzo.

Desconectar de los problemas, las listas de tareas y los agobios del día a día es complicado, pero merece la pena.

¿Qué puedes hacer para empezar a practicar un sexo más consciente?

Habla con tu pareja al respecto.

Si tú eres la única persona involucrada, no vas a tener éxito completo. Podrás tener sexo contigo misma de forma más intensa y consciente pero con tu pareja no será igual. La comunicación es clave y tenéis que estar ambos en el mismo barco. Podéis hablar de las sensaciones que queréis experimentar, de si hay algo que echáis de menos o que os gustaría probar. ¿Queréis usar juguetes eróticos o accesorios? ¿Cuáles y cómo? Todo esto es necesario hablarlo. Si queréis convertir esta charla en algo más excitante, hablad en la cama, abrazados y acariciándoos. Notaréis la diferencia.

Dedícale tiempo.

Puede sonar contradictorio que para aumentar la excitación y el placer tengas que planificar cuándo vas a tener sexo, pero haznos caso: Es necesario reservar ese espacio de tiempo. El sexo consciente lleva más tiempo porque vais a alargar los preliminares y vais a dedicar tiempo a sentir y experimentar al máximo. Si vais a olvidaros de las responsabilidades y los compromisos, más vale que no haya nada más en vuestra lista de tareas esa tarde/noche.

Inspira y expira.

Antes de poneros en posición horizontal, dedicad unos minutos a respirar tranquilamente el uno junto al otro. Hacer unos sencillos ejercicios de respiración aumentará vuestra sensación de sincronía y preparará vuestra mente para ser más consciente del momento presente.

Concéntrate en un único sentido cada vez.

Si sois novatos en esto de la meditación y el mindfulness, disfrutar de todos los sentidos al mismo tiempo será casi imposible. Empieza por uno solo y siéntelo en su máxima intensidad.

Si, por ejemplo, eliges el oído, concéntrate en el sonido del roce de las sábanas, en la respiración de tu pareja, en sus jadeos y gemidos. ¿Prefieres el gusto? Con esto podéis jugar un montón, con los aceites y lubricantes de sabores o incluso con comida que tengáis en la cocina. Percibe el contraste entre la piel de tu pareja y el chorrito de chocolate que le has echado encima ¿Notas la diferencia entre cómo sabe su cuello y cómo saben sus labios?

Apagad el móvil.

No lo pongáis en silencio. Ni siquiera en modo avión. Apagadlo y dejadlo en otra habitación. Haced lo mismo con cualquier tablet, portátil, ordenador o tamagotchi. 0 tecnología mientras estáis teniendo relaciones sexuales y durante todo el resto de la noche. El objetivo es que os quedéis dormidos el uno junto al otro y que os despertéis de la misma manera. Os merecéis dedicaros toda vuestra atención.

Olvídate del orgasmo como objetivo.

Estás aquí para disfrutar. Para redescubrir a tu pareja en sentidos profundos y emocionales además de los físicos. Si estás pensando en llegar al orgasmo, no percibirás la intensidad de cada caricia y cada movimiento. El orgasmo no es el destino ni el final del viaje. Incluso si llegáis a él, no tenéis por qué parar.

 

Ahora que ya tienes todas las claves, no dudes en practicar sexo más consciente con tu pareja. Merece la pena y saldréis de la rutina con mucha más facilidad.