Cómo mantener el deseo en relaciones largas

Para mantener el deseo en relaciones largas es necesario dedicar tiempo y esfuerzo.

Durante la fase de enamoramiento de una relación la llama de la pasión surge de forma natural, fruto de las hormonas y la novedad. Pero cuanto más tiempo estamos con una persona, cuanto más la conocemos y más nos acomodamos, surge un nuevo y temido enemigo: La rutina.

Este descenso en el deseo es normal pero si dejáis que se alargue indefinidamente y no hacéis nada al respecto, vuestra relación no tendrá mucho futuro.

¿Cómo mantener el deseo en relaciones largas?

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que regresar a los niveles de actividad sexual de los primeros meses de relación es muy difícil. Pero no es necesario.

Tener una vida sexual activa y frecuente no significa mantener los niveles de pasión de los inicios de la relación. De hecho, esos niveles tienen a ser "desproporcionados" con la vida real en común.

Conforme construyas tu vida con otra persona, otras responsabilidades se irán interponiendo en tu vida sexual. Trabajo, familia, amigos, hijos, mascotas… todo ello son elementos normales pero que facilitan que la pareja se estanque en la rutina.

Salir de esa rutina, depende de ti y de tu pareja. ¿Qué podéis hacer para reavivar la llama?

1. Haz memoria: Qué te atrajo en un primer momento de tu pareja.

Las relaciones largas suelen serlo porque estamos cada vez más cómodas con la otra persona. Pero esa comodidad y ese conocimiento es un arma de doble filo. Cosas que antes nos sorprendían y nos excitaban de nuestra pareja, ahora las damos por sentadas.

Recuerda qué era aquello que desde el principio te encanta de tu pareja e intenta replicar comportamientos que teníais cuando estabais empezando.

2. Flirtea con tu pareja.

Pensar que “ya está todo el pescado vendido” y relajarse es uno de los mayores errores de las parejas estables. Tenéis que seguir seduciéndoos. Intentar ir directamente a la relación sexual no funciona porque hace pensar que das a tu pareja por sentada.

Miraos a los ojos, haceos guiños, mandaos mensajes sensuales, dejad caer alguna caricia inesperada. No dejéis nunca de flirtear.

3. Cumplid fantasías y probad cosas nuevas.

Lo mejor para romper la rutina es, precisamente, no hacer siempre lo mismo. Por supuesto que no siempre es fácil y muchas cosas pueden interponerse pero es imprescindible hacer el esfuerzo.

Contaos qué fantasías os gustaría cumplir y buscad la forma de realizarlas. No os cerréis a usar juguetes sexuales y complementos. Probad posturas sexuales nuevas o variaciones de vuestras favoritas.

4. Seguid siendo independientes.

¿Sabes qué pasa cuando estás 24/7 con una persona? Que acabas hasta las narices. No importa lo bien que os llevéis, lo muy amigos que seáis. Si compartes todo tu tiempo con una misma persona como poco os aburriréis y como mucho habrá conflictos por nada.

En una relación estable y duradera es crucial que cada uno mantenga su independencia, que hagáis cosas por separado. Y esto incluye el ámbito sexual. Podéis, por ejemplo, masturbaros por vuestra cuenta cuando os apetezca. Si tenéis que esperar siempre a que os apetezca a ambos, perderéis muchas ocasiones de disfrutar.

5. Cuanto más sexo tienes, más quieres.

No nos cansamos de decirlo: Deseo llama a deseo. Cuanto más frecuente sea la actividad sexual y sensual, más ganas tendréis de ella. Esto no es ninguna tontería. Cuando aumenta la frecuencia de las relaciones, también lo hace la producción de hormonas.

 

Buscad momentos para dedicaros el uno al otro. Comunicaos y transmitid el amor que sentís de forma física y tendréis vuestro "felices para siempre"

Seguiréis deseándoos igual