Bondage para atarte al placer

Más allá de las esposas en las muñecas

El bondage es la técnica erótica de inmovilizar el cuerpo de una persona durante las relaciones sexuales. Si inmediatamente después de de oír esta palabra piensas en fustas y azotes, te aclaramos que no tienen por qué ir de la mano.

El bondage es sólo la B de BDSM. Puedes hacerlo sin incluir ninguna de las otras letras y simplemente disfrutar de la restricción de movimientos y de la sensación de dejar tu placer en manos de tu pareja.

Tienes innumerables opciones a la hora de practicar el BDSM. Desde objetos cotidianos como corbatas o cintas del pelo, hasta las ataduras más sofisticadas y columpios sexuales. Pasando, por supuesto, por esposas, lazos, bridas, cuerdas y cadenas de todo tipo.

bondage

Antes de empezar con el bondage

Si estás decidida a dejarte atar, hay varias cosas que tú y tu pareja debéis tener en cuenta antes de poneros manos a la obra con los nudos.

Debe haber plena confianza entre vosotros. Tú debes estar muy segura de que la persona que te ata buscará tu placer y que parará si así se lo pides. Y tu pareja debe tener la misma confianza en que tú le dirás cuando quieres parar y con qué te sientes incómoda.

Si te da vergüenza exponerte de esa forma o tienes reparos a la hora de dejar tu placer completamente en manos de otra persona, no lo vas a disfrutar. Si este es el caso, es mejor que no lo hagas. Espera a estar totalmente preparada mentalmente, no solo a sentir curiosidad.

El bondage no tiene que doler, sólo restringir los movimientos. Estableced palabras de seguridad para indicaros lo que os hace sentir incómodos y cuando queréis parar.

Infórmate muy bien, preferiblemente de la mano de expertos, sobre qué nudos y ataduras son los mejores y más seguros para emplear si eres principiante. Ten en cuenta que un nudo mal hecho o demasiado apretado, puede causar serias lesiones en articulaciones y en la circulación. No te fíes de los primeros resultados que veas y busca páginas y personas especializadas que te puedan asesorar. 

Algunas posturas cómodas para practicar bondage

La X: Tumbada sobre la cama con las manos y las piernas en X atadas a cada esquina de la cama es una de las posturas más cómodas para la persona que está atada, de las más sencillas y muy, muy placentera. Si le añades un antifaz con el que cubrir los ojos, multiplicaras las sensaciones. 

Nirvana: Es muy similar al misionero pero las piernas se mantienen juntas. Si atas los tobillos y/o las muñecas, le añadirás a esta postura un punto muy excitante. 

postura kamasutra nirvana

Esfinge: Esta postura también es bastante cómoda incluso teniendo muñecas o brazos inmovilizados. Si quieres darle un extra de dominación, puedes probar con los antifaces y las mordazas. 

postura kamasutra esfinge

En el aire: Cómoda aunque requiere un poco de flexibilidad por parte de la mujer. (Tampoco hace falta ser una gimnasta). Si los brazos se han inmovilizado contra el cuerpo, la sensación de ser dominada es muy intensa. Tu pareja tiene todo el poder sobre cómo darte placer. 

postura kamasutra en el aire

El perrito: Un clásico que no falla. Podéis limitaros a atar tobillos y muñecas por delante. También podéis atar las muñecas por la espalda lo cual hará la posición algo más compleja pero intensifica la restricción de movimiento. 

postura kamasutra el perrito