7 ventajas de estar soltera o soltero

Hay veces que parece que no tener pareja sea un drama. Algo horrible que hay que evitar a toda costa. Todo el mundo pregunta “¿y el novio para cuando?” y tú solo quieres esconder la cabeza como una tortuga y que te dejen en paz.

La soltería no es ninguna pesadilla. Como todo en esta vida, tiene ventajas y tiene inconvenientes. Creemos que es importante recordar todo lo bueno que tiene no tener pareja, que no es poco.

Así que aquí las tenéis.

Las 7 ventajas de estar soltera o soltero:

1. Yo, yo misma, conmigo.

No hay mejor momento en la vida para dedicarse tiempo a una misma y conocerse mejor que cuando se está soltera. Porque, reconozcámoslo, una pareja requiere mucho tiempo.

Ahora puedes hacer todo aquello para lo que antes no encontrabas tiempo: Leer, escribir, dibujar, clases de canto, de música, de baile, de montar a caballo, ejercicio de cualquier tipo, aprender idiomas… Ese proyecto que tanto tiempo lleva en el cajón esperando que encuentres un momento para dedicarle, ahora verá por fin la luz.

No te lamentes y aprovecha al máximo todo este tiempo que tienes ahora en tus manos para descubrir y explorar todo lo que no conoces de ti misma y cultivar y potenciar lo que sí.

2. Bienvenidos juguetes sexuales.

¿Recuerdas nuestro artículo anterior sobre cómo decirle a tu pareja que quieres probar juguetes? Pues si estás soltera/o ya no te hace falta.

Cuando no tenemos pareja, nuestro deseo sexual aumenta. Algo así como un “quiero y no puedo”. Como no podemos tenerlo en cualquier momento, nos apetece más.

Es el momento perfecto para probar todos esos juguetes sexuales que tanto te han llamado la atención pero no que no tenías ocasión de experimentar. Conejitos rampantes, vibradores sónicos, vibradores coitales y masturbadores son unos compañeros estupendos que te ayudarán a descargar toda esa energía sexual que estás acumulando.

3. Toda la cama para ti.

¿Y lo bien que se duerme sola? Parece que nos dé miedo reconocer que tener la cama entera para nosotras es una gozada.

No tienes que preocuparte por que alguien te robe las sábanas, por darte media vuelta en mitad de la noche y darte un golpe con la cabeza de otra persona ni por ronquidos que no sean los tuyos.

Seguro que cuando te levantas por la mañana, tienes menos contracturas y el cuerpo más descansado.

4. No te pierdes ni una serie.

Cuando das la bienvenida a la soltería te das cuenta de que puedes ver lo que quieras cuando quieras. No tienes que esperar a nadie para ponerte al día con una serie o ver esa película que acaban de estrenar porque “tenéis que verla juntos”.

Juntos sí. Tú, tu mantita y tu bol de palomitas.

5. Vida social más activa.

Un efecto directo de tener más tiempo es que podrás ver a tus amigos más. Con el ritmo de vida actual, mantener una vida social regular, al mismo tiempo que dedicas tiempo a tu pareja, a ti mismo y al trabajo es bastante complicado.

Pero cuando llega la soltería, puedes recuperar esa vida social que has dejado un poco de lado (aunque esperamos que no la dejases de lado del todo).

6. Muchos menos compromisos familiares.

Es lo que hay. Ahora que no tienes pareja, es mucho más fácil conciliar la vida familiar. Sólo tienes que lidiar con la tuya. Las cenas y comidas familiares, los cumpleaños, el calendario de navidades (“la cena de nochebuena con los tuyos, la comida de navidad con los míos”) todo es, de pronto, mucho más sencillo.

Y, desde luego, nadie podrá acusarte de favoritismos o de preferir a la familia de tu pareja antes que a la tuya propia.

7. Tu cartera lo agradece.

Tener pareja es caro. Incluso si tiene la ventaja de compartir los gastos cuando se convive. Dentro de una pareja es importante dedicarse tiempo, compartir momentos y experiencias juntos. Y muchos de esos momentos y experiencias, son caros. A todos nos gusta salir a cenar de vez en cuando a restaurantes, hacernos regalos de aniversario algo más caros o ir al cine.

Cuando estás soltera/o, estos gastos se reducen bastante.

Ahí lo tienes. Estas son nuestras 7 ventajas de estar soltera o soltero. ¿Se os ocurren más?