5 Tipos de San Valentín

Válidos para hombres y mujeres y todos ellos muy divertidos.

San Valentín. Esa fecha tan esperada por algunos, odiada por otros muchos y temida por otros tantos.

Conforme se acerca el 14 de Febrero los Valentines de todo el mundo salen de sus letargos y se preparan para ser evaluados duramente en diferentes categorías: romanticismo, despliegue de medios, esfuerzo económico, habilidad auditiva y memoria…

Ante la presión por superar esta dura prueba, los Valentines optan por diferentes estrategias determinadas por su carácter.  

 

El Valentín Ideológico:

San Valentín es un invento del Corte Inglés”.

El Valentín Ideológico es un Valentín previsor. Sabe que no va a mover un dedo para convertir el 14 de febrero en un día diferente y escuda su falta de ganas y su pereza tras una poderosa ideología moral en contra del capitalismo y la sociedad de consumo.

En los días previos a la gran fecha, el Valentín Ideológico alude siempre que tiene ocasión y, a veces, sin venir a cuento, a que San Valentín no es más que un invento de las grandes superficies para potenciar las ventas por impulso de productos de lujo. El objetivo es evitar que su pareja se haga ilusiones y albergue falsas expectativas.

En algunas ocasiones, el San Valentín ideológico y su pareja están de acuerdo y optan por celebrar su San Valentín haciendo boicot a la celebración y riéndose del resto de parejas que se rompen los sesos para celebrarlo.


El Pastelero:

Aunque tú ya eres muy dulce”.

El Valentín Pastelero es aquel que, por lo general, carece de habilidades auditivas y/o memoria. Independientemente de cuántas veces haya repetido su pareja la mucha ilusión que le haría recibir ese pañuelo de diseño o el nuevo juego de Spiderman para la Playstation 4, el Valentín Pastelero no es capaz de traer a su memoria absolutamente nada que pueda ser un buen regalo.

Ante la duda, el Valentín discurre y no sin algo de acierto, que los bombones, los chocolates y demás chucherías, son siempre una opción adecuada, especialmente cuando vienen en paquete con forma de corazón. En su intento por demostrar la medida de su amor, obsequia con suficientes bombones como para que su pareja explote.

Existe una variante del Valentín Pastelero que es el Valentín Gourmet. Durante el resto del año no se hace ni un huevo frito pero el 14 de febrero se esforzará por ofrecer a su pareja un espléndido banquete casero, con más o menos acierto pero igual cantidad de amor.


El Valentín del Gran Gesto:

Quería que hoy fuese un día especial

El Valentín del Gran Gesto es un espécimen de valentín verdaderamente interesante. Durante el resto del año muestra un carácter casi desapegado, pasota incluso. Se conforma con la misma rutina diaria,el polvo de fin de semana siempre en la misma postura y es miembro honorario de la Sagrada Orden del Puño Cerrado.

Eso sí, el 14 de febrero lo da todo. Ese día sorprende a su pareja con un enorme ramo de rosas a medio día, una cena por todo lo alto en el segundo restaurante más caro de la ciudad (el primero no da reservas desde el San Valentín pasado) y en el hotel de cinco estrellas demuestra habilidades sexuales de las que nunca se le creyó capaz.

¿Y el día 15? “Cariño, lo de vivir siempre en San Valentín es un mito del amor romántico”.


El Valentín Aventurero:

Mira, cielo, mis amigos me han regalado un kamasutra”

El Valentín Aventurero es un valentín de carácter más bien conformista que disfruta de los pequeños placeres, las posturas sexuales sencillas y efectivas y los gestos cotidianos de amor y respeto mutuo.

Sin embargo, conforme se acerca la fecha clave, el Valentín Aventurero empieza a leer noticias y artículos de blog “5 formas de hacer de este, un San Valentín diferente”, “Las 3 cosas que no sabías que le gustan a tu pareja en San Valentín”, “Chorrocientas cosas que deberías probar en San Valentín”... Y al Valentín Aventurero le asaltan los espasmos, los sudores fríos y las dudas. ¿Y si su pareja está aburrida pero no lo dice? ¿Es posible que él sea un amante soso?

En un intento desesperado por demostrar su pasión, el Valentín Aventurero se adentra en las profundidades del sex-shop del barrio y cuando su pareja llega a casa se encuentra con que el dormitorio se ha convertido en una sala roja, al Valentín Aventurero vestido de látex y una colección de fustas sobre la cama.

He pensado que podríamos probar algunas de las cosas de ese libro del que habla todo el mundo”.


El Valentín Despistado:

“Feliz... ¿Anicumplentín?”

 

san valentin phil dunphy

Carente de maldad y también de conciencia temporal, el Valentín Despistado no sabe ni en qué día vive. Por supuesto tiene toda la intención de adular a su pareja en este día señalado y de demostrar su sentimientos con algún detalle especial. Pero a la hora de la verdad, el Valentín Despistado se levanta el día 14 de febrero y actúa como siempre, sin comprender por qué su pareja le lanza esas miradas significativas desde el otro lado de la mesa de desayuno, pensado que quizá ha olvidado una fecha especial pero no consigue recordar cual de todas.

Finalmente, cuando se percata de los carteles de color rojo en las tiendas, comprende su fatal descuido y las recorre todas una por una tratando en encontrar al menos la última caja de bombones con forma de corazón, olvidando que los Valentines Pasteleros ya han acabado con todas las existencias. Avergonzado por su fracaso, el Valentín Despistado presenta a su pareja con una tarjeta regalo de una tienda de lencería y una postal de monos amorosos.

Te lo iba a comprar yo, pero así te lo pruebas y te aseguras de que es tu talla”.

Oye, menos da una piedra.

Y vosotras/os ¿os identificáis con alguno de nuestros valentines?