Las 4 Claves del Sexo Tántrico

¿Has oído hablar alguna vez del sexo tántrico? Suena interesante ¿verdad? Si tienes ganas de experimentar, de sentir con gran intensidad y, sobretodo, de cambiar tu chip sexual por uno muy diferente, estás en el artículo adecuado.

Hoy vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre el sexo tántrico y cómo practicarlo.

Pero a ver ¿Qué es el sexo tántrico?

sexo tántrico

El adjetivo tántrico viene de Tantra, una filosofía de origen indio con más de 5.000 años de antigüedad. Por aquel entonces las doctrinas religiosas eran muy restrictivas en cuanto al placer sexual y el Tantra surgió para rebelarse contra estas enseñanzas, defendiendo la sexualidad como un portal divino.

En el sexo tántrico, el objetivo no es la eyaculación sino la utilización de esa poderosa energía para conectar con uno mismo y con la otra persona.

Por supuesto, el Tantra es mucho más extenso y da para escribir varios libros pero es la parte referente al sexo la que nos interesa en este artículo.

Más allá de lo físico

El sexo tántrico no es una técnica específica ni una postura. Se trata más bien de una forma de ver y experimentar el sexo. Un estado mental. No consiste en seguir cuatro pasos para que el sexo llegue a durar horas, sino en alcanzar esa conexión espiritual y energética con uno mismo y con la pareja. La consecuencia de este estado mental suele ser un encuentro sexual de duración muy larga.

conexion espirtual

Entonces, ¿cuál es la diferencia con el sexo “normal”?

La diferencia principal es que si te decides a practicar el sexo tántrico tendrás que dejar la eyaculación en segundo plano. Ese no es tu objetivo. Tu objetivo principal es explorar y disfrutar de tu cuerpo y del de la otra persona con toda la tranquilidad y sin la presión de tener que alcanzar el orgasmo.

Es la filosofía básica de disfrutar del viaje, del momento presente.

¿Cuáles son las 4 claves del sexo tántrico?

El Ritmo

Como ya habrás comprendido, las mejores comidas se cocinan durante horas para que cada alimento se empape de los sabores de los otros. Con el sexo tántrico sucede lo mismo.

Es importante que la pareja con la que vayas a practicar el sexo tántrico tenga el mismo objetivo que tú y esté buscando lo mismo, para que podáis llevar ritmos similares. Ambos debéis tener el compromiso de no acelerar el encuentro, de exploraros lentamente y olvidaros del orgasmo como objetivo final.

El Entorno

Para ayudaros a entrar en ese estado mental necesario para disfrutar del sexo tántrico, podéis crear un ambiente muy erótico y tranquilo fácilmente. Apagad las luces e iluminad la habitación con velas aromáticas. Quemad un palito de incienso. Aseguraos de que la habitación está limpia y recogida y esconded lejos de la vista cualquier cosa que pueda distraeros (no vaya a ser que estéis a medio camino y de repente a alguno se le ocurra pensar que hay que tirar a la basura ese montón de clinex de la mesilla).

Una lista de reproducción de música relajante o ambiental a un volumen suave también es una buena forma de preparar un entorno que os permita alejar todo pensamiento de vuestra mente que no tenga que ver con el momento presente.

La Respiración

La respiración es crucial en cualquier ritual de relajación y de toma de conciencia del propio ser. Desnudaos despacio y sentaros sobre la cama con la espalda recta, frente a frente. Miraos a los ojos y respirad pausada y profundamente. Seguid así, sin prisa, hasta que vuestras respiraciones se hayan sincronizado.

Este ejercicio no solo os ayuda a sentiros más en comunión con vuestra pareja sino que comienza a construir la tensión sexual.

respiracion lenta

El Tacto

El tacto es el sentido clave para disfrutar del sexo tántrico. Todo el encuentro se basa en compartir caricias, besos y masajes por todo el cuerpo. Concentraos en las sensaciones que os transmite vuestra piel. Recordad que no tenéis prisa ninguna y explorad lentamente aquellas zonas de vuestros cuerpos que normalmente pasaríais por alto o prestariais poca atención. Brazos, dedos, espaldas… Resistid el impulso de ir directamente a los genitales y recordad que llegar al orgasmo no es el objetivo de este encuentro. Toda nuestra piel es capaz de transmitirnos sensaciones placenteras. Aprovechadlo al máximo y durante tanto tiempo como podáis.

Un buen accesorio para esta fase son los aceites esenciales y las velas de masaje. Potencian tanto el tacto como el olfato, os ayudarán a extender las sensaciones en el tiempo y a relajar vuestros músculos y vuestra mente.

Algunas posturas para principiantes del sexo tántrico

La penetración será la parte más difícil, pues tendréis que resistir el impulso de aumentar la velocidad y la intensidad. Por muy excitados que estéis, debéis seguir manteniendo un ritmo lento y una respiración pausada y acompasada. Si creeis que vais a eyacular demasiado pronto, dejad de moveros y daos un tiempo para recuperar el aliento, el dominio y el ritmo.

Aunque las siguientes posturas están descritas para parejas heterosexuales, las parejas homosexuales podéis probar posturas similares que os resulten cómodas e incluir algún juguete. Lo importante es recordar que el ritmo debe ser lento y que vuestra mente no debe divagar del momento presente. Cualquier cosa que creáis que vais a necesitar, tenedla a mano para no perder el estado mental de relajación.

Postura Unpapad

La mujer se sienta sobre la cama y levanta una pierna con ayuda de la mano (a no ser que sea una gimnasta o bailarina de élite, en cuyo caso la mano no hace falta). El hombre empieza a penetrarla, siempre despacio y de forma controlada.

Postura Padm

El hombre se sienta con las piernas cruzadas y la mujer se sienta sobre su regazo. La penetración debe ser lenta y el ritmo suave y pausado. El hombre apoya las manos sobre los hombres de la mujer y ella rodea la cintura de él con las piernas.

sexo tantrico postura

Postura Vaidhurit

Es una postura muy similar a la anterior, pero las piernas de ambos están estiradas en vez de cruzadas y los brazos deben rodear el cuello para mantener el equilibrio y ofrecer una mayor cercanía.

 

No es probable que durante vuestro primer encuentro de sexo tántrico, alcancéis una duración de varias horas. A no ser que tengáis bastante experiencia previa en técnicas de meditación y similares, la conexión energética, el desapego del orgasmo y la capacidad para mantener un ritmo pausado es algo que no conseguiréis al 100% en el primer intento.

Pero no os desaniméis y seguid probando. El sexo tántrico es una excelente práctica para empezar a ver las relaciones sexuales de forma diferente y una forma fantástica de romper la rutina y sentiros más unidos como pareja.